blog

Jornadas de puertas abiertas para valoración de Suelo Pélvico: 5 y 19 de octubre

¿Por qué es recomendable que valores el estado de tu suelo pélvico?

La valoración de suelo pélvico te va indicar si necesitas algún tipo de tratamiento o pautas a seguir para mejorar tu calidad de vida.

¡Fuera tabúes! Debes conocer esta parte de tu cuerpo y aprender a cuidarlo, tienes que saber las posibilidades que existen para prevenir y/o evitar disfunciones de suelo pélvico.

Existen muchos tipos de disfunciones de suelo pélvico (no hablamos solo de pérdidas de orina, ni de un problema de mujeres).

Te enumeramos algunas de las disfunciones más comunes:

  • Incontinencia urinaria.
  • Urgencia urinaria.
  • Incontinencia fecal o de gases.
  • Descenso de órganos (prolapso).
  • Dolor perineal.
  • Estreñimiento.
  • Disfunciones sexuales (por ejemplo, dolor al mantener relaciones sexuales, vaginismo, disfunción eréctil, etc…).

 IMG_6504web

Tanto si crees tener síntomas como si no, te recomendamos esta valoración. ¿Por qué?

Porque conocer el estado de tu suelo pélvico te ayudará a seguir las pautas correctas para prevenir y evitar futuros problemas.

 

¿A quién puede afectar?

Es más frecuente en mujeres que en hombres, aunque ellos no están exentos, puesto que también tienen suelo pélvico. 

Las disfunciones de suelo pélvico pueden afectar a todas las mujeres en diferentes etapas de su vida y NO solo a las mamas, NO solo a las embarazadas, NO solo a las que tienen pérdidas de orina y NO solo a las que han dado a luz por vía vaginal.

También sufren disfunciones las que nunca han dado a luz, las deportistas y las abuelas. Las que no tienen  relaciones sexuales y las que las tienen con frecuencia, las que dan a luz por cesárea, las que tocan instrumentos de viento y las que padecen estreñimiento; las que no llegan al orgasmo y las que consiguen tener varios, las que trabajan cargando peso y las que están mucho tiempo de pie, las mujeres alérgicas o asmáticas, las fumadoras y las que entran en la menopausia, aquellas que sufrieron una episiotomía o un desgarro y a las que el dolor les duro meses e incluso años.

En el hombre, son frecuentes los problemas de incontinencia urinaria y disfunción sexual tras prostatectomías. Incontinencia fecal o de gases tras cirugías de colon, problemas de estreñimiento y procesos dolorosos a nivel pélvico, lumbar y perineal.

¿En qué consiste nuestra valoración de suelo pélvico?  

La valoración consiste en una entrevista y posteriormente una exploración física.

En la entrevista, nuestras fisioterapeutas especializadas en suelo pélvico recopilan la información necesaria de cada paciente: salud en general, profesión, actividades deportivas, relaciones sexuales, embarazos, partos…

Después, se pasa a la exploración física externa e interna en la que se hace una valoración postural, muscular y funcional de todas las estructuras que forman el suelo pélvico.

Y por último, el paciente recibe un informe con la valoración de su suelo pélvico y unas pautas o recome daciones a seguir, y,  en caso de que sea necesario, un tratamiento adecuado a su caso.

PIDE TU CITA, GRATUITA, PARA UNA DE NUESTRAS

DOS JORNADAS DE PUERTAS ABIERTAS.  

VIERNES 5 DE OCTUBRE

VIERNES 19 DE OCTUBRE

TELÉFONO: 647 312 230

Consultas externas de Vila Parc.

C/ Corona, nº 1

Edificio Vila Parc

2º planta

07800 Ibiza

Baleares

Yoga para embarazadas en nuestro gimnasio

Sí, seguimos ampliando nuestros servicios para embarazadas, porque queremos cuidarte durante el desarrollo de tu embarazo y prepararte para el gran momento del parto.

La disciplina del yoga te aporta serenidad y calma para recibir los cambios físicos y mentales que experimentes durante el periodo de gestación y, además, te ayuda a afrontar el momento del parto con seguridad y fuerza.

Meditating on maternity. Close-up of pregnant woman meditating while sitting in lotus position

En nuestras clases se practican ejercicios físicos específicos (asanas) dirigidos a conocer las herramientas útiles para aliviar de forma natural las tensiones y molestias que pueden surgir con el crecimiento del feto. También se trabaja el fortalecimiento del suelo pélvico y el control de la pelvis en general, cuya flexibilidad será crucial a la hora de dar a luz. Los movimientos de la madre son perceptibles por el bebé, cuyos sentidos se ven estimulados de forma positiva durante la práctica.

Las técnicas de respiración (Pranayama) constituyen una herramienta importante para controlar el dolor del parto y prevenir tensiones innecesarias y sentimientos de sufrimiento y miedo. A través de la respiración yógica el flujo de prana (energía vital, oxígeno) en el cuerpo aumenta sensiblemente, aportando mayor nutrición a las células y a los tejidos en fase de desarrollo.

Las técnicas de meditación ayudan a relajar las tensiones más profundas (a los cambios físicos se suman otras relacionadas con la esfera emocional y mental) y a establecer una relación sana y serena con el cuerpo.  Al mismo tiempo, se refuerza la comunicación no verbal con el ser que va a nacer, una conexión sutil a la que se podrá recurrir de forma natural incluso después del nacimiento, hasta que el niño o la niña aprenda a expresarse con palabras. La meditación aporta serenidad, claridad mental, lucidez a la hora de enfrentarse a los problemas de la vida. Las actitudes, pensamientos y formas de vivir las situaciones adoptados por la madre durante el embarazo se transmiten de forma sutil al bebé y formarán parte de la primera etapa de su aprendizaje.

Cualquier mujer sana con alguna experiencia relacionada con el yoga, o incluso sin experiencia, puede seguir estos cursos a partir del inicio del cuarto mes de embarazo. Las técnicas y los ejercicios propuestos son absolutamente dirigidos a su condición y sus posibilidades.

Un requisito previo es que la practicante presente un informe del médico que esté tratando su embarazo, en el que se refleje su aprobación a que la paciente realice una actividad física adaptada a esta nueva etapa.

 

Actividad física y embarazo

El ejercicio físico nos ayuda a sentirnos mejor, tanto física como psicológicamente,  además de contribuir de forma positiva sobre nuestra salud, incluyendo por supuesto,  el período del embarazo. Pero… ¿podemos realizar durante el embarazo cualquier tipo de actividad física? La respuesta es no. El embarazo es un momento muy delicado en el que se necesita la realización de actividad física adaptada a esta nueva etapa y dirigida por profesionales expertos.

Durante el embarazo no está indicado cualquier tipo de ejercicio, con lo cual, es importante conocer qué actividades podemos realizar y como realizarlas, de ahí la necesidad de tener cerca a una persona especializada que supervise la ejecución de los ejercicios para garantizar un buen control de los mismos y una postura adecuada, evitando los aumentos de presión intra-abdominales y los ejercicios de impacto.

Es importante destacar que las mujeres que ya practicaban ejercicio físico antes del embarazo, pueden seguir realizando actividad física de forma regular siempre que esta actividad esté ajustada de forma adecuada a su nuevo estado y siempre que no haya complicaciones. De esta forma, se mantiene su condición física cardiovascular y muscular durante el embarazo y después del parto.

Respecto a las mujeres que son sedentarias, también pueden beneficiarse del ejercicio regular durante el embarazo, pero lógicamente su programa de entrenamiento debe ser distinto y estar adaptado a las capacidades físicas de cada una.

Hay que tener en cuenta que cada persona es diferente y que cada embarazo es distinto, con lo cual, es importante la prescripción médica  antes de empezar a realizar cualquier actividad física. No todas las mujeres reaccionan igual a este nuevo estado y hay que tener en cuenta muchos factores a la hora de prescribir ejercicio físico en embarazadas.

Desde nuestra unidad de rehabilitación de suelo pélvico queremos informarte de las actividades que puedes realizar, cuando puedes empezar a hacer actividad física y qué  beneficios obtendrás si decides realizar ejercicio físico durante tu embarazo.

Unknown

 

¿Qué beneficios produce la actividad física durante mi embarazo?

  • Control de peso gestacional, tanto de la mamá como del bebé. La afirmación “hay que comer por dos” no es correcta; de hecho, las calorías extra recomendadas son entre 200 y 300 calorias al día. El aumento excesivo de peso favorece la aparición de diabetes gestacional, incontinencia urinaria y un incremento del peso del bebé, además de otras muchas complicaciones. El aumento de peso recomendado según el Índice de Masa Corporal (IMC) de cada embarazada es el siguiente:

Imagen 1

  • Favorece el buen estado de ánimo combatiendo la ansiedad, el estrés y la depresión y mantiene la condición física de la mama reduciendo el índice de fatiga en las actividades cotidianas.

 

  • Previene el dolor lumbar y otras molestias musculares. A medida que la barriga va aumentando de tamaño, el centro de gravedad va anteriorizándose, por lo que es necesario tener una musculatura lumbar fuerte para evitar posibles lumbalgias.

 

  • Favorece los procesos del parto facilitando una primera etapa de parto más corta y pudiendo reducir el número de cesáreas. Esto es debido a que una correcta preparación al parto aumenta la flexibilidad de las articulaciones, mejora la resistencia aeróbica y fortalece el suelo pélvico.

 

  • Previene posibles pérdidas de orina. Es importante conocer la realización de los famosos “Ejercicios de Kegel” que consisten en coImagen 1ntraer y relajar la musculatura delsuelo pélvico para fortalecerla, ya que ayuda a sostener la uretra, vejiga, útero y recto. Trabajar el suelo pélvico durante el embarazo es muy importante debido a que la presión de la vejiga aumenta de 8 cm H2O hasta llegar a 20 cm H20 en muchos casos al final del embarazo.

 

  • El ejercicio físico también aporta múltiples beneficios para el bebé entre los que destacamos que ayuda a que el bebé nazca en normopeso (entre 2.8 y 3.2 kg), ayuda a que responda mejor ante estímulos ambientales y luminosos, además de mejorar el desarrollo neurológico y la capacidad para calmarse.

 

¿Puedo realizar actividad física durante mi embarazo? ¿Cuándo debo comenzar a realizar ejercicio físico?

Puedes realizar actividad física durante tu embarazo, es más, así lo indican las guías oficiales para un embarazo saludable siempre que tu ginecológo/a haya dado el visto bueno y siempre que no haya ninguna contraindicación para realizarlo. Se recomienda comenzar con la actividad físicas inicio del segundo trimestre ya que en ese momento es cuando se ha realizado la ecografía de las 12 semanas y donde se informa si el embarazo está bien implantado.

 

¿Qué actividades puedo realizar durante mi embarazo?

Según las guías oficiales para un embarazo saludable, se recomienda realizar 30 minutos de ejercicio aeróbico al día como caminar, hacer bicicleta estática o practicar natación. Se recomienda  complementar este ejercicio aeróbico con trabajo de fortalecimiento dos veces por semana, realizando actividades como yoga o Pilates adaptado al embarazo u otro tipo de entrenamiento específico o mediante actividades acuáticas.

En nuestra unidad de rehabilitación de suelo pélvico sabemos que es importante que estas clases cuenten con un calentamiento adecuado, una parte central más enfocada al fortalecimiento muscular y trabajo del CORE y una adecuada vuelta a la calma, además de realizar un trabajo específico de preparación al parto.

Infórmate de nuestras clases de yoga para embarazadas y pilates para embarazadas impartidas por profesionales de la salud, además de nuestras charlas de preparación al parto.

yoga-embarazo

El principal factor de riesgo para el suelo pélvico no es el parto, es el desconocimiento.

 

Natalia

Fisioterapia tras la cesárea

Una cesárea es una intervención quirúrgica que se realiza en el abdomen a través de una incisión dos centímetros por encima de los huesos del pubis para poder llegar así al útero y acceder al bebé. Para esto, se atraviesan varias capas como son la piel, el tejido de grasa subcutánea, la musculatura abdominal con la aponeurosis que la recubre, el peritoneo y por último, la parte baja del útero y la bolsa amniótica.

A pesar de que, actualmente, las técnicas quirúrgicas son menos agresivas, es importante entender que no sólo hay que tratar la cicatriz a nivel superficial y estético, sino también disminuir la rigidez de los tejidos y evitar posibles adherencias.

Estas cicatrices pueden causar disminución de la movilidad de los órganos, alteraciones de la postura, dolor lumbo-pélvico, alteraciones de la sensibilidad y/o dolor en la zona y engrosamiento de la cicatriz.

ces01.jpg

El proceso de cicatrización puede durar de uno a tres meses, dependiendo del procedimiento quirúrgico que se haya utilizado y de las condiciones de cada persona. El tejido cutáneo más superficial suele tardar de 7 a 10 días en cicatrizar, mientras que el útero tarda unos 18 meses en alcanzar una cicatrización completa y adecuada. Por este motivo, no se recomienda un segundo embarazo antes de dos años tras una cesárea.

Cuidados de la cicatriz

  • Durante los primeros días, una vez retiradas las grapas, se deben empezar a realizar auto-masajes a los lados de la cicatriz, colocando los dedos paralelos a ella con un aceite de rosa de mosqueta o  rico en vitamina E.
  • Se puede empezar a realizar también un trabajo respiratorio favoreciendo las espiraciones largas y profundas para facilitar así la movilidad y activación progresiva de la musculatura más profunda.
  • Realizar también contracciones del transverso del abdomen en diferentes posturas, siempre y cuando no sean dolorosas.

A partir de la tecera o cuarta semana, es importante acudir a un fisioterapeuta de suelo pélvico, siempre y cuando no haya habido complicaciones en la cicatrización.

  • En primer lugar, se realizará una valoración del abdomen, de la musculatura perineal y de la postura.
  • Se empezará a trabajar la cicatriz a nivel superficial mediante masajes específicos, evitando así problemas de rigidez de los nuevos tejidos y que la cicatriz  quede tirante, retraída o engrosada.

Pasados de uno a tres meses tras la cesárea, iremos alcanzando poco a poco los tejidos más profundos y dependiendo de cada caso, se utilizarán diferentes técnicas de tratamiento.

Tratamiento de fisioterapia

  • Terapia manual específica mediante masajes, movilizaciones y estiramientos con el objetivo de alcanzar los tejidos más profundos favoreciendo el movimiento de las distintas capas para evitar o mejorar las posibles adherencias que se hayan formado entre los tejidos cicatriciales y los órganos.

 

  • Uso de Diatermia de alta frecuencia, mediante Tecarterapia para aumentar la vascularización de la zona, romper adherencias y acelerar el metabolismo celular suavizando la cicatriz y consiguiendo una mayor elasticidad.IMG_5303

 

  • Trabajo con ventosa, aplicando previamente un aceite sobre la piel, lo que permite el desplazamiento de la misma sobre el tejido deslizándose en diferentes sentidos realizando un vacum o manteniéndola de forma fija en un punto concreto. Este masaje con ventosa mejora la circulación sanguínea y ayuda a la movilización de tejidos mas profundos.

IMG_5297

 

  • Aplicación de kinesiotape para disminuir el edema y favorecer la movilización de los tejidos.

 

  • Trabajo con punción seca alrededor de la cicatriz y en las zonas de adherencias, empezando siempre en tejido sano no adherido con el objetivo de estimular la micro-circulación. Realizaremos también la técnica de cruzado de agujas por debajo de la adherencia para poder traccionar y plastificar los tejidos. Para esto, utilizamos una crema anestésica local, evitando así las posibles molestias.

A partir de los tres meses, podremos empezar a trabajar el abdomen de una forma más activa mediante Gimnasia Abdominal Hipopresiva, realizando una serie de ejercicios que combinan la respiración con un trabajo postural específico a baja presión itra-abdominal. Este tipo de gimnasia favorece la recuperación de la musculatura abdominal y perineal entre otros muchos beneficios.

 

Sabrina

 

 

Fisioterapia y Psicología para la disfunción sexual femenina

La disfunción sexual femenina consiste en la alteración de alguna de las fases de la respuesta sexual de la mujer o situaciones en las que aparece dolor en la relación sexual. Además, suele aparecer malestar en la persona o crear problemas en la relación de pareja.

La disfunción sexual femenina es un problema que puede ser abordado conjuntamente desde la psicología y la fisioterapia, ya que, en muchas ocasiones, las pacientes acuden a la consulta de rehabilitación de suelo pélvico cuando su problema no es sólo físico, sino que tiene también un componente psicológico que de alguna manera influye en la disfunción sexual.

Psicólogos y Fisioterapeutas de Policlínica Nuestra Señora del Rosario trabajan conjuntamente para abordar patologías como vaginismo, dispareunia y anorgasmia.

IMG_7058web

¿Qué es el vaginismo? Consiste en un espasmo involuntario de la musculatura de la vagina, que imposibilita el coito o lo hace muy doloroso. Esta contracción muscular impide o dificulta la introducción del pene o cualquier otro objeto, con sus consiguientes consecuencias en la relación sexual. Esto no quiere decir que no haya excitación sexual, puede haber perfectamente un comportamiento sexual satisfactorio frente a caricias u otro tipo de estimulación que no sea intravaginal.

En casos de vaginismo leve se puede alcanzar el orgasmo con caricias y sin llegar a la penetración. Pero, a medida que el caso se agrava, puede incluso llegar a provocar miedo en la mujer con un rechazo total a la relación sexual, acompañado además de un trastorno de excitación.

Las causas del vaginismo pueden ser orgánicas y/o psicológicas. Por este motivo, se requiere una visión global del paciente y un abordaje multidisciplinar por parte del fisioterapeuta y del psicólogo.

Desde la fisioterapia, se aplican diferentes tratamientos que incluyen terapia manual, técnicas miofasciales, termoterapia profunda con diatermia, ejercicios pelvi-perineales, dilataciones vaginales progresivas y biofeedback negativo, con el fin de corregir estas contracciones musculares inadecuadas o hipertonía vaginal. Los fisioterapeutas se encargan de que el tratamiento sea sin dolor, facilitando la relajación muscular mediante un entrenamiento progresivo.

En lo que se refiere a la parte psicológica y sexológica de la paciente, se aborda la historia psicosexual, se realiza psicoeducación, terapia cognitivo-conductual y terapia sexual, potenciando la erotofilia, la permeabilización vaginal individual, la permeabilización vaginal en pareja y la capacitación coital.

¿Qué es la dispareunia? Se define como dolor perineal asociado al coito y que puede aparecer antes, durante o después de las relaciones sexuales. Suele provocar un trastorno que causa malestar e interfiere en las relaciones interpersonales de la paciente.

Este dolor puede localizarse en distintas zonas:

  • Superficial, cuando aparece al inicio de la penetración y puede ser debido a un trauma obstétrico que curse con cicatriz como una episiotomía o desgarro.
  • Vaginal, cuando el dolor se mantiene durante todo el coito debido a hipertonías musculares, inflamación o causas emocionales.
  • Profundo, cuando aparece después del coito debido a distintas causas como endometriosis, mal posición uterina, histerectomías, inflamación abdominal o asociado a cesáreas.

En este caso, el psicólogo intentará mejorar la flexibilidad de la paciente con una entrevista psicosexual, cuestionarios de autorregistro, psicoeducación, técnicas de desensibilización sistemática in vivo y terapia sexual de corte cognitivo- conductual.

El tratamiento de fisioterapia en estos casos es muy sencillo gracias a las técnicas de masaje perineal, estiramientos de la musculatura afectada y aplicación de termoterapia profunda combinada con otras técnicas miofasciales que mejoran la flexibilidad y elasticidad de los tejidos.

¿Qué es la anorgasmia? Se define como una disminución o ausencia de sensibilidad, lo que provoca una disminución o ausencia del orgasmo. Esto desencadena un desinterés por el inicio de las relaciones sexuales.

Desde el punto de vista psicológico, la anorgasmia puede deberse a creencias, actitudes y/o prejuicios en torno a la sexualidad. En estos casos, el sexólogo puede eliminar o disminuir dichas creencias mediante psico-educación, además de enseñar diferentes técnicas de relajación y de estimulación que ayuden a mejorar los síntomas.

La fisioterapia busca mejorar y normalizar la función muscular, vascular y neurológica del suelo pélvico, haciendo que todos los tejidos y estructuras participantes en la función sexual se encuentren en condiciones óptimas. Para ello, se enseñan técnicas de propiocepción y potenciación del suelo pélvico, como ejercicios de Kegel o se pauta un tratamiento con masajeador personal y educación terapéutica.

Lo más importante, sea cual sea el problema, es una correcta valoración para poder establecer un diagnóstico y ver las diferentes alternativas de tratamiento que pueden existir en estos casos, teniendo en cuenta la importancia de un tratamiento multidisciplinar.

Por:

Sabrina Dengra (Fisioterapeuta de Suelo Pélvico)

Angélica Barrios (Psicóloga y Sexóloga)

Menopausia y suelo pélvico

La menopausia es un proceso normal en el desarrollo de la mujer que suele marcar el fin de una etapa y el inicio de otra y que suele aparecer entre los 45 y 55 años de edad.

Se conoce como una “falta de menstruación” durante un período de más de 12 meses a causa del fallo ovárico, es decir, el ovario deja de producir óvulos de forma progresiva dando como resultado una disminución en la producción hormonas, como son el estrógeno y la progesterona.

Durante este período, se producen una serie de cambios físicos y hormonales, que dan lugar a diferentes síntomas como son:

  • Sangrados irregulares
  • Variaciones en el flujo
  • Sofocos
  • Sudores nocturnos
  • Cambios de densidad ósea
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Insomnio
  • Disminución del tono, fuerza y elasticidad en los tejidos

 

Imagen 1

 

¿Qué le ocurre a nuestro suelo pélvico?

Al encontramos con unos niveles bajos de estrógenos, se genera una debilidad progresiva de la musculatura del suelo pélvico y una atrofia de su tejido conectivo debido an la falta de colágeno. Esto puede condicionar a la mujer a sufrir problemas como incontinencia urinaria, prolapsos  (descenso de órganos) y problemas en las relaciones sexuales debido a una  falta de lubricación, disminución de la libido y falta de elasticidad en los tejidos, lo que puede generar una disfunción sexual (dispareunia,  vaginismo o anorgasmia)

¿Cómo podemos mejorarlo?

La primera estrategia para evitar los problemas de suelo pélvico es la prevención, sobretodo en momentos clave de la mujer como es la menopausia. Es importante incorporar hábitos saludables como son la realización de ejercicio físico moderado evitando los deportes de impacto acompañado de una dieta adaptada para evitar el sobrepeso y el estreñimiento, además de realizar ejercicios específicos fortalecer la musculatura del suelo pélvico.

Es conveniente la valoración por parte de un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico que valorará el estado de la musculatura abomino-pelviana para detectar si existe alguna disfunción o simplemente, para ayudarnos a prevenir la sintomatología asociada a esta nueva etapa.

 

Desda la fisioterapia podemos ayudar mediante la realización de ejercicios específicos para el fortalecimiento de esta zona mediante:

Kegelsmart-biofeedback-suelo-pelvico

  • Ejercicios de Kegel, realizados en diferentes posiciones para prevenir las disfunciones de suelo pélvico derivadas de los cambios hormonales y que afectan debilitando los tejidos. Estos ejercicios nos ayudan a tener un mayor control sobre los esfínteres y a mejorar la función de soporte para prevenir y mejorar los prolapsos.

 

  • Gimnasia abdominal hipopresiva, mediante un trabajo postural y respiratorio combinado con apneas para fortalecer la musculatura profunda del abdomen y mejorar así problemas de pérdidas de orina y el descenso de órganos.

 

Por otro lado, también resulta interesante el uso correcto de la bola china para conseguir una musculatura competente, ya que ayudan a mejorar el tono y la fuerza de la musculatura del suelo pélvico y su uso continuado  puede mejorar considerablemente la irrigación sanguínea y la lubricación de la vagina mejorando así la función sexual, aunque no siempre están indicadas.

bolas-chinas-intimina-e1442596220571

En casos de sequedad vaginal y de pérdida de elasticidad de los tejidos, también podemos realizar masaje perineal utilizando lubricantes específicos o con un masajeador personal.

 

Desde el punto de vista sexual, uno de los mejores ejercicios para trabajar el suelo pélvico es el propio orgasmo, ya que se produce una contracción involuntaria de la musculatura del suelo pélvico en el momento de llegar al clímax, mejorando la circulación sanguínea y la lubricación, evitando así la atrofia vaginal.

c_el-colesterol-luego-de-la-menopausia

“Es importante mantener una vida sexual activa”

Georgina

 

 

 

 

¿Qué te puede aportar la fisioterapia durante el embarazo?

Tanto si eres mamá como si vas a serlo, el embarazo es un momento único en la vida de una mujer. Se trata de un camino lleno de cambios que van mucho más allá del aumento  de la barriga de la futura mamá, siendo un conjunto de cambios físicos y emocionales que acompañaran a la embarazada entre 38 y 42 semanas. Durante esta etapa la futura mamá tendrá que gestionar estos cambios de una forma saludable. Para que esto se produzca es necesario dar respuesta a todas las preguntas que le vayan surgiendo con el objetivo de llegar a un parto con confianza y seguridad.

¿Qué técnicas usa la fisioterapia durante el embarazo?

  • La información es una herramienta fundamental para combatir la inseguridad y miedo que puede surgir cuando nos enfrentamos ante una situación desconocida. Saber como gestionar el dolor o conocer los diferentes cambios fisiológicos que se producen durante el embarazo te ayudará a tener un embarazo más seguro y llegar al parto con mucha más confianza.

 

  • embarazoMantener una correcta postura durante el embarazo y saber en qué posición debes conciliar el sueño entre otros muchos consejos te facilitarán las actividades que desarrollas a diario y te ayudaran a minimizar o evitar la aparición de algunos dolores.

 

  • La gimnasia preparto combinada con la realización de ejercicios de Kegel fortalece la musculatura del suelo pélvico, evitando posibles complicaciones posteriores al parto además de flexibilizar las articulaciones de la pelvis para conseguir una buena movilidad pélvica de cara al parto.

 

masaje-perineo.jpg

  • La utilización de masaje perineal y/o Epi-no incrementan la probabilidad de acabar el parto con un periné integro. El masaje perineal ayuda a flexibilizar y relajar la musculatura del suelo pélvico facilitando el parto y disminuyendo la pos
    ibilidad de desgarro o episiotomía. El Epi-no es un globo de silicona que se introduce en la vagina y se va aumentando de tamaño progresivamente para dilatar y elastificar el periné. Se puede optar por realizar sólo una de las dos técnicas o por combinarlas.

 

El mejor tratamiento es la prevención”

 

¿Y después del embarazo? ¿En que puede ayudarme la fisioterapia en el postparto?

Tras el nacimiento de un niño, ya sea por parto vaginal o por cesárea, en el cuerpo de la mujer se han producido muchos cambios a consecuencia del propio embarazo y  del parto. La valoración fisioterapéutica en el postparto es esencial para determinar las posibles lesiones que se han producido y que tratamiento y actuaciones deben seguirse.

Es importante conocer el estado del suelo pélvico en este momento y adoptar pautas al respecto para prevenir o tratar posibles incontinencias, futuros prolapsos, conseguir un correcto cierre vaginal y mejora de la esfera sexual.

 

Natalia

Sesiones de rehabilitación de suelo pélvico tras el láser vaginal de CO2

Hace unos días, en el blog de Ginecología del Grupo Policlínica, se publicó un post sobre el láser vaginal CO2  como un tratamiento con tres indicaciones fundamentales: rejuvenecimiento vaginal, incontinencia urinaria y sequedad vaginal. Os recomendamos leerlo porque puede resultar interesante en casos donde no esté indicada una intervención quirúrgica.

Eric Eggly-Owner/Photographer

En el Grupo Policlínica ofrecemos un tratamiento completo de láser vaginal complementado con sesiones de rehabilitación de suelo pélvico para ofrecer un mejor servicio a nuestros pacientes.

Para más información consulta con nuestra Unidad de Ginecología (Citas: 971 30 23 54) o de Rehabilitación de Suelo Pélvico (Consultas externas Vil Parc: 971 31 35 28)

¿Qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico, que existe tanto en el hombre como en la mujer, es el gran desconocido para muchas personas.

Últimamente se está escuchando hablar más frecuentemente del suelo pélvico y de lo importante que es trabajarlo, pero… ¿sabemos qué es el suelo pélvico, donde está localizado y qué funciones tiene?

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la parte más inferior de la cavidad abdominal. Estos músculos se dividen en diferentes planos:

  • Un plano más superficial, que realiza una función principalmente sexual, aunque también ayuda a sostener los órganos pélvicos.
  • Otro plano más profundo, que realiza una función principalmente de sostén de los órganos internos (vejiga, útero y recto).

Imagen 1

Nuestro suelo pélvico tiene 4 funciones importantes:

  •  Función de sostén de las vísceras de la cavidad abdominal y pélvica.
  • Función de continencia regulando el funcionamiento de apertura y cierre de los esfínteres en la micción y en la defecación.
  • Función sexual mejorando la calidad de las relaciones sexuales.
  • Función reproductiva actuando como conductor del feto durante el parto.

Además de estas funciones, el suelo pélvico debe soportar grandes esfuerzos físicos que implican elevados aumentos de presión dentro del abdomen, como ocurre cuando reímos, saltamos, corremos o cargamos mucho peso.

 El suelo pélvico tiene forma de hamaca, donde los extremos están formados por el hueso sacro, en la zona posterior y el pubis en la zona anterior.

No debe entenderse como un conjunto de músculos aislados del resto del cuerpo, ya que forma equipo con otras estructuras adyacentes como son el diafragma en la parte superior, el transverso del abdomen en la pared anterior y la musculatura lumbar en la pared posterior, de tal forma que una alteración en cualquiera de estas estructuras influirá en el resto.

Imagen 1

 

El suelo pélvico es una estructura dinámica, que se adapta a nuestro movimiento, a los cambios posturales y a los cambios de presión a los que está sometido permanentemente. Esto lo hace siempre manteniendo una adecuada tensión que sujeta nuestros órganos dentro de la pelvis.

Cuando la musculatura del suelo pélvico se debilita, pueden darse diferentes problemas:

  • Descenso de las estructuras que sostiene (vejiga, útero y recto) alterando su función (prolapso).
  • Incontinencia urinaria y/o fecal.
  • Disfunciones sexuales.
  • Dolor de espalda

Es muy importante cuidar el suelo pélvico para prevenir futuras complicaciones.

Sabrina